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Consultoras y consultores más famosos

Gray & Co. La más nueva, poderosa y costosa. Clientes: Ronald Reagan y Bush. Además los gobiernos de Japón, Corea del Sur, Arabia Saudita, Canadá, Angola, Turquía, Marruecos y las Islas Cayman.

Michael K. Deaver. La más activa en Washington en tiempos de Reagan, al que asesoró. Otros clientes: Canadá, México y Singapur.

Black Manafort, Stone & Kelly. Representa a los gobiernos de Bahamas, Barbados, República Dominicana, Nigeria y Perú.

David Soyer. Consejero de John Gleen en la campana presidencial de 1984, en los Estados Unidos. Ha dirigido campañas en Panamá, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Ecuador, Nigeria, Grecia e Israel.

David Garth. Consultor de Walter Mondale. Ha dirigido campañas en Colombia, Venezuela e Israel

Robert Squier. Consultor de Jimmy Carter. Ha asesorado campañas en Venezuela, España y Australia.
 

C

CABALLO NEGRO
CACIQUISMO
CADENA
CAIDA DEL SISTEMA
CAMARAS LEGISLATIVAS
CAMARILLA POLITICA
CAMPAÑA ELECTORAL
CAMPAÑA EN INTERNET
CAMPAÑA INDIRECTA
CAMPAÑA NEGATIVA
CAMPAÑA PERMANENTE
CAMPAÑA POLITICA
CAMPAÑA PRIMARIA O PRECAMPAÑA
CAMPAÑA PROFESIONAL
CAMPAÑA, ACTOS DE
CAMPAÑA, AVANZADA DE LA
CAMPAÑA, BIBLIA DE
CAMPAÑA, BIOGRAFIA DE
CAMPAÑA, BOTONES DE
CAMPAÑA, CAFES DE
CAMPAÑA, CALENDARIO DE LA
CAMPAÑA, CANCIONES DE
CAMPAÑA, COLECTA DE FONDOS DE LA
CAMPAÑA, COMITE DE
CAMPAÑA, CONSULTORES POLITICOS DE LA
CAMPAÑA, CONTACTO CON LOS VOTANTES
CAMPAÑA, COORDINADOR O DIRECTOR DE LA
CAMPAÑA, CORREO DIRECTO
CAMPAÑA, CUARTEL DE LA
CAMPAÑA, CULMINACION DE LA
CAMPAÑA, DINERO SEMILLA
CAMPAÑA, DISCURSOS DE
CAMPAÑA, ESTRATEGIAS Y TACTICAS DE LA
CAMPAÑA, ESTRUCTURA DE LA
CAMPAÑA, FINANCIAMIENTO DE LA
CAMPAÑA, FRENTES DE LA
CAMPAÑA, GASTOS DE LA
CAMPAÑA, GRUPOS BLANCO DE LA
CAMPAÑA, INVESTIGACION PARA LA
CAMPAÑA, LITERATURA DE LA
CAMPAÑA, MENSAJE DE LA
CAMPAÑA, PLAN DE LA
CAMPAÑA, PRESUPUESTO DE LA
CAMPAÑA, PROGRAMADOR DE LA
CAMPAÑA, PROMESAS DE
CAMPAÑA, PROMOCION DEL VOTO
CAMPAÑA, PROMOTORES DEL VOTO
CAMPAÑA, PUERTA POR PUERTA
CAMPAÑA, RECURSOS DE LA
CAMPAÑA, SOLICITUD DEL VOTO
CAMPAÑA, TARJETAS DE
CAMPAÑA, VOLUNTARIOS DE LA
CAMPESINADO
CANDADO ELECTORAL
CANDIDATO
CANDIDATO CABESTRO
CANDIDATO CAUTIVO
CANDIDATO INDEPENDIENTE
CANDIDATO NO REGISTRADO
CANDIDATO SAQUEADOR
CANDIDATO, CUESTION DE CARACTER DEL
CANDIDATO, CUESTION DE DIVORCIO DE LOS
CANDIDATO, DOCUMENTOS DE POSICION DEL
CANDIDATO, FRENTE PERSONAL DEL
CANDIDATO, IMAGEN DEL
CANDIDATO, INDUMENTARIA DEL
CANDIDATO, ORIENTACION HACIA EL
CANDIDATO, POSICIONAMIENTO DEL
CANDIDATO, RECONOCIMIENTO DEL NOMBRE DEL
CANDIDATO, REPERTORIO DEL COMPORTAMIENTO NO VERBAL DEL
CANDIDATOS, DEBATE POLITICO ENTRE LOS
CANDIDATOS, PRIVACIDAD DE LOS
CANDIDATOS, VENDERLOS COMO JABON
CANDIDATURA
CANDIDATURA COMUN
CANVASSING
CARGADA
CARGO DE REPRESENTACIÓN O ELECCIÓN POPULAR
CARISMA
CARRO COMPLETO
CARRUSEL
CARTAS, METAFORA DE LAS
CARTOGRAFIA ELECTORAL
CASILLA ELECTORAL
CATCH ALL (CACHATODO)
CAUDILLISMO
CELULA
CENSO ELECTORAL
CENTRISTA
CICLO POLITICO DE NEGOCIOS
CIERRE
CINCINNATUS, EFECTO DE
CIRCUNSCRIPCION
CIUDADANIA
CLASE DIRIGENTE
CLASE DOMINANTE
CLASE GOBERNANTE
CLASE MEDIA
CLASE OBRERA
CLASE POLITICA
CLASE SOCIAL
CLAUSURA IDEOLOGICA
CLIENTELISMO
CLIVAJE
COALICION GANADORA
COALICION O ALIANZA
COCIENTE O CUOTA ELECTORAL
COERCION
COGNICIONES Y AFECTOS
COLEO, EFECTO DE
COMICIO
COMPETENCIA ELECTORAL
COMPETENCIA ELECTORAL, TEORIA DE LA
COMPETENCIA ESPACIAL, TEORÍA DE LA
COMPETITIVIDAD
COMPORTAMIENTO DEL CONSUMIDOR
COMPORTAMIENTO ELECTORAL
COMPUTO
COMUNICACION INTERPERSONAL
COMUNICACION NO VERBAL
COMUNICACION POLITICA
CONCENTRACION
CONCERTACESION
CONCIENCIA DE CLASE
CONCIENCIA FALSA
CONDICIONES OBJETIVAS
CONDORCET, TEOREMAS DE
CONFIANZA POLITICA
CONFLICTO
CONFORMISMO
CONFRONTACION POLITICA
CONOCIMIENTO POLITICO
CONSECUENCIAS MINIMAS, LEY DE LAS
CONSERVADURISMO
CONSULTA POPULAR
CONTENCIOSO ELECTORAL
CONTEXTO, EFECTO DEL
CONTIENDA ELECTORAL
CONTRASTE, LEY DEL
CONTRIBUCION POLITICA
CONVOCATORIA ELECTORAL
COORDINACION ELECTORAL
CORPORATIVISMO
CORRUPCION ELECTORAL
COYUNTURA
CREDENCIAL PARA VOTAR
CREDIBILIDAD, BRECHA DE
CRUZACALLE
CUADROS POLITICOS
CUBO, LEY DEL
CUESTION O ASUNTO POLITICO
CUESTIONARIO
CUESTIONES POLITICAS, ORIENTACION HACIA LAS
CULTURA CIVICA
CULTURA POLITICA
CUOTA DE PARTIDO
CUPO DE DROOP
CURUL

 
  Adquiera  


CAMPAÑA, CONSULTORES POLÍTICOS DE LA

Son los especialistas que auxilian de manera profesional y remunerada al candidato en áreas tales como encuestas, discursos y debates, el correo y el teléfono, la prensa, la radio, la televisión, la estrategia general, etc. que tradicionalmente se encuentran tras el escenario de una campaña.

Desde la antigüedad, se tiene noticia de personajes como Quinto Tulio Cicerón que instruía a su hermano Marco acerca de cómo debía hacer su campaña electoral; y en el Renacimiento, el propio Maquiavelo, aunque no existían elecciones, escribió sus mejores obras para aconsejar a los príncipes cómo obtener y conservar el poder. Sin embargo, con el triunfo del liberalismo, el ideal democrático fue que las campañas las realizasen los propios ciudadanos organizados y convencidos por una causa o un candidato, sin mayor interés que el de obtener su triunfo. En la práctica, durante muchos años se consideró un símbolo de debilidad hacer abiertamente una campaña para conseguir votos.

Pero a medida que la sociedad creció y se pluralizó, es decir, que se diferenciaron los intereses de los ciudadanos, y que se otorgaron nuevos derechos políticos, como el sufragio, a sectores cada vez más amplios de la población, las campañas se fueron formalizando.

La formalización de las campañas hizo que los candidatos requirieran alguna ayuda para hacer sus discursos, redactar manifiestos y distribuir panfletos, auxilio que obtenían de sus familiares, amigos y seguidores. Así, los primeros consultores políticos eran voluntarios y no profesionales, pues ni tenían una formación formal previa, ni vivían de ayudar a los políticos a hacer sus campañas. Eran sólo fervientes partidarios y amigos de los candidatos, a quienes auxiliaban con sus conocimientos o experiencia.

La mayor competencia entre ideas, programas y candidatos, la búsqueda más activa de los puestos por los políticos, el crecimiento del electorado y la disponibilidad de fondos por parte de los candidatos para probar y utilizar nuevas tecnologías de comunicación, en especial la radio (1920) y la televisión (1950), fueron los factores que finalmente, hicieron surgir a los consultores políticos profesionales.

Actualmente, durante la búsqueda de una candidatura o al inicio de la campaña, los candidatos se ven acosados por consultores y empresas que les ofrecen sus servicios y se enfrentan al problema de decidir en qué materia necesitan del conocimiento experto, por un lado, y por otro, cómo distinguir quién sí se los pueden brindar con calidad y cuánto debe ser el precio correcto.

1Al respecto, en el "Manual de Campaña, Teoría y Práctica de la Persuasión Electoral", se hacen las siguientes recomendaciones a los candidatos:

a. No contratar hasta que se defina claramente para qué se necesitará al consultor. Se debe determinar exactamente desde el principio qué servicios requiere la campaña.

b. Analizar a los posibles consultores: formación profesional congruente con los servicios que ofrecen; experiencia en campañas similares en la materia de que se trate; triunfos y derrotas; si asesoran campañas de un solo partido o sirven a cualquier causa si se les paga; opinión de aquellos que han hecho uso de sus servicios; especialización por el tiempo dedicado en forma exclusiva a la consultoría política, no en combinación con otras actividades; compatibilidad con el equipo político del candidato con el que habrán de trabajar; tarifas y forma de pago; recursos humanos, técnicos y materiales de que dispone la empresa para prestar el servicio, etc.

c. Verificar que el conocimiento proporcionado por el consultor representará suficientes ahorros de dinero, tiempo y otros recursos que de otro modo, sin su ayuda, no podrían obtenerse.

d. No se debe gastar más de un 5% del presupuesto total de la campaña a la compra de asesoría especializada.

e. No olvidar que "los consultores no ganan o pierden una elección, sólo los candidatos lo hacen".

Los consultores políticos aparecen casi al mismo tiempo que las elecciones, aun cuando no hayan sido profesionales en el sentido actual. En Estados Unidos, en donde se han desarrollado campañas electorales aun antes de su independencia, se reconoce a John Beckley como el primer director de una campaña electoral, que si bien perdió en un primer intento (1796) para llevar a Thomas Jefferson a la Presidencia, ganó en la siguiente elección (1800). Asimismo, se considera que el iniciador de las campañas con los rasgos que hoy caracterizan a las campañas modernas, fue Martin Van Buren, quien dirigió la campaña triunfante de Andrew Jackson para la Presidencia (1828). Ambos fueron consultores informales, esporádicos y voluntarios de diferentes políticos. Del mismo modo, muchos otros personajes siguieron ejerciendo la incipiente consultoría política durante casi un siglo, como Mark Hanna precursor del manejo a nivel nacional de las campañas presidenciales (1896).

COMO UTILIZAR BIEN A UN ASESOR DE CAMPAÑA. Joseph Napolitan

Este asesor y consultor político, con 35 años de experiencia, verdaderopionero de la consultoría política, ha llegado a la siguiente conclusión: “muchosde los que contratan mis servicios no saben como utilizar bien un consultor político”.

A continuación se resumen sus recomendaciones para hacer un buen uso de los consultores.

1. El asesor político no debe ser considerado una amenaza. Es imperativo que los que trabajan con un consultor, en especial el jefe decampaña, sepan que él sólo tiene un propósito en la campaña: ayudar a ganarla elección. Todo el equipo de campaña debe entender que el consultor es unrecurso a ser utilizado y no una amenaza a sus aspiraciones.

2. Determine las responsabilidades del asesor con antelación. Como existen diferentes tipos de consultores (generales y especializados),antes de contratarlo, deben quedar claras cuáles serán las responsabilidadesdel mismo durante la campaña. Si se quiere trabajar sólo en un área específica (ej., producción de la propaganda de TV) o si lo que se requiere es un servicio general.

3. Asegúrese de que usted tiene el asesor político apropiado. Los clientes deben estar seguros que el asesor político que contratan conoce claramente su filosofía política; y aunque no la comparta al 100%, que al menos no se oponga radicalmente a ella.

4. Busque un asesor político lo más pronto posible. Mientras más pronto un consultor se comprometa con una campaña, más valor tendrá para el candidato, el partido, o cualquiera que sea su cliente. Si el asesor comienza cuando las decisiones importantes han sido tomadas, su valor potencial en la campaña será reducido.

5. Asigne a alguien como enlace directo con la campaña. No es bueno que el candidato sirva de enlace entre el asesor y la campaña.Debe existir un director de campaña que tenga acceso directo al candidato y proporcionar este acceso al consultor cuando sea necesario.

6. Decida quién va a saber que usted ha contratado un consultorDependiendo del país donde se esté trabajando, resulta delicado que seconozca públicamente que se trabaja con un consultor extranjero, así que lomás recomendable es ser muy discreto para evitar consecuencias negativaspara el candidato.

7. Proporcione al asesor político las herramientas que él necesiteDiferentes consultores tienen diferentes requerimientos y las necesidades deun consultor pueden variar de campaña en campaña. El consultor es la personamás importante en la orquestación de todo el equipo de campaña, y como tal,debe ser provisto de todo el material que necesite.

8. Emplee la experiencia de su asesor políticoEs cierto que el consultor político tiene más experiencia en campañas que elcandidato y su personal y es por esta razón que se debe contratar y utilizar porcompleto. Sin embargo, hay que tener especial cuidado con el conocimientoque éste tenga sobre la cultura del país, pero nunca rechazar una idea“porque nosotros no lo hacemos así aquí”.

9. Escuche al consultorUsted no está obligado a seguir el consejo de su consultor, pero debe por lomenos escucharlo. Usted está perdiendo su dinero y el tiempo del consultor sino lo hace.

10. Hable con su asesor antes de tomar una decisión importanteEs muy poco lo que un asesor puede hacer para rectificar una decisiónincorrecta, pero muchas veces se puede prevenir a un cliente detomar una.

11. Dígale a su consultor la verdadNo tiene sentido que usted le dé a su consultor una información incorrectaporque él basará importantes decisiones en esa información y quien saldráperdiendo será su campaña.

12. Instruya a quienes trabajarán con su consultor para que cooperen con élSi usted quiere sacarle provecho a su asesor, debe lograr que esté en contactoconstante con lo que pasa en la campaña, ya sea directamente o a través dejefe de campaña, de otra forma el consultor no podrá saber qué pasa y porende no podrá ayudar.

13. Use el tiempo de su asesor completamenteResulta frustrante para el consultor e improductivo para la campaña que elconsultor pierda tiempo para poder reunirse con las personas indicadas ya que eso se traduce en perdida de tiempo y dinero.

14. Organice su horario de visitas con antelación. Debido a las múltiples ocupaciones de los involucrados en una campañaincluyendo al asesor, resulta esencial que se diseñe un calendario de largoalcance para que todos los involucrados en la misma conozcan los movimientos del consultor con anticipación.

15. Establezca un sistema de comunicación efectivo entre las visitas y úselo. El consultor debe estar siempre localizable para su cliente, por esta razón eldirector de campaña debe estar al tanto de donde ubicarlo en caso de una crisis.

16. Trate a su asesor como un miembro de su grupo de confianza. Asegúrese de que su consultor, o su representante, tengan acceso a toda lainformación que necesite y de que se le informe de todos los procesos de decisión cuando esté en el país.

17. Valore sus recursos de una manera realista. No se engañe cuando haga la valoración de los elementos con los que cuentapara realizar la campaña, ya que el consultor conocerá la verdad tarde o temprano.

18. No deje que el orgullo interfiera para ganar la elección. El objetivo de una campaña política es ganar y si usted necesita buscar una compañía de fuera del país para ello, hágalo. No se preocupe si lastima los sentimientos de las compañías de su país, que ponen en riesgo su triunfo.

19. No resalte la presencia del asesor si esto es perjudicial para la campaña. En ocasiones es mejor que el consultor mantenga un perfil bajo, en estos casos no haga mucho ruido cuando el consultor llegue al país.

20. Si usted no entiende un consejo de su consultor, pídale que se lo explique bien. Se supone que los consultores son comunicadores, así que lo menos que deben hacer es comunicar sus propias recomendaciones con eficacia.

21. Asegúrese de que las decisiones que han sido aprobadas se cumplan. Para garantizar esto es importante la presencia del director de campaña que se encargará de que se implementen las decisiones tomadas por el consultor.

22. Confíe en su asesor. Si no puede confiar en su consultor, usted ha contratado a la persona errónea.Si su consultor conoce sus problemas, puede estar preparado cuando éstosemerjan en la campaña.

23. Póngase de acuerdo sobre el calendario de pagos y cumpla con él. Si usted espera que su consultor cumpla con su trabajo, cumpla usted con su parte del acuerdo.

24. No tenga miedo de pedir ayuda. Si tiene un problema, llame a su asesor. No se preocupe si lo molesta, alconsultor le gustará más recibir una llamada a medianoche que enterarse mástarde de una catástrofe que hubiera podido evitar.

25. No espere milagros. Ningún consultor tiene un record perfecto. Todo consultor va a ganar y perder algunas campañas. Nadie gana todas las elecciones; los mejores ganan la mayoría, de lo contrario no permanecerían en este negocio por mucho tiempo.

26. Un punto final. Si usted decide contratar un asesor, úselo: su consejo no le hará bien a menosque lo practique.



Con la utilización de la radio y la televisión en las campañas, surgieron los primeros consultores políticos profesionales propiamente. En los años veinte, Edward Bernays, publirrelacionista que se desempeñó en el medio artístico primero y político después, acuñó la idea de que se podía ganar el consenso del público mediante procedimientos racionales, científicos y precisos que utilizaran la información y la persuasión, supuestos que hoy siguen siendo los principios que aun animan toda campaña electoral; Bernays fue consejero de todos los presidentes norteamericanos de Coolidge a Eisenhower y es considerado el modelo a partir del cual se desarrolló la profesión de consultor político.

En la década de los treinta, las ideas de Bernays fueron desarrolladas y puestas en práctica por Clem Whitaker y su esposa Leone Baxter, quienes fundaron la primera firma de consultores políticos en California y que a lo largo de más de treinta años ganaron 70 campañas y sólo perdieron 5. Con la declinación de los partidos políticos, el mayor control del financiamiento de las campañas y las nuevas tecnologías de la era de la información, salió fortalecida la profesión de la consultoría política. En 1969, se fundó la Asociación Americana de Consultores Políticos.

Actualmente, se estima en más de cinco mil el número de empresas dedicadas a diferentes aspectos de las campañas electorales que integran la "industria de la democracia". Ofrecen servicios en las siguientes áreas: entrenamiento de candidatos, bases de datos, muestreo, encuestas, grupos de enfoque, investigación de los opositores, estrategias, mensaje e imagen, definición de blancos, dirección de campañas, discursos y debates, software, colectas, correo directo, teléfono, videos, medios impresos, operaciones de campo, fax, Internet, cursos y seminarios, etc.

En México, dado que la competencia electoral fue prácticamente inexistente hasta finales de los ochenta, la consultoría política se restringió sobre todo a los discursos y al uso adecuado de algunos medios masivos para la propaganda gubernamental. Sin embargo, al final de la década pasada el gobierno comenzó a hacer encuestas políticas y en los últimos años, con el incremento de la competencia partidista por los puestos de elección popular, han proliferado las empresas dedicadas a las encuestas electorales y que antes hacían o continúan haciendo investigación de mercados. Asimismo, por la vía de la publicidad y de la mercadotecnia política, se han comenzado a profesionalizar las campañas. Además, algunas instituciones de educación superior comenzaron a impartir cursos relacionados específicamente con las campañas, por ejemplo, en 1997 el Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública creó el primer Diplomado en Campañas Electorales, enfocado en estrategias y manejo de campañas.

La consultoría política ha planteado nuevos problemas éticos, políticos y de aplicación. Respecto al problema que se plantea de que los consultores políticos, "pistoleros a sueldo" como se les ha llamado en Estados Unidos, se conviertan en los nuevos sofistas de la democracia electoral, José Luis Sanchis (Como se Gana el Poder) señala: "Desde el punto de vista ético, pienso que la única limitación del consultor político es la de que el líder o partido que lo quiere contratar pertenezcan a un sistema democrático y estén dispuestos a respetar las reglas de juego de la libertad de asociación y participación política". Sin embargo, y no sólo por razones ideológicas sino de especialización, los consultores políticos tienden a servir a candidatos de un solo partido.


La Asociación Norteamericana 1de Consultores Políticos AAPC tiene un Código de Ética que compromete a sus miembros a no corromper o degradar su práctica profesional; a no injuriar la reputación profesional o personal de sus colegas y clientes; a no revelar ni aprovechar la información confidencial o privilegiada; a no usar llamados que apelen a prejuicios (racismo, sexismo por ejemplo), a la discriminación y a la intolerancia, sino al contrario, a la igualdad de todos los ciudadanos; a no lanzar ataques falsos o engañosos y a evitar tales prácticas; a fundamentar sólidamente las criticas; a actuar con honestidad frente a los medios y las autoridades; a facturar todo gasto; y a no apoyar a quien viole lo anterior.

Otro problema se refiere a la contratación de especialistas extranjeros y su abierta injerencia en asuntos políticos que sólo conciernen a los ciudadanos de un país. Según Larry Sabato de la Universidad de Virginia, "resulta inquietante que ciudadanos norteamericanos puedan influir en los procesos electorales de otros países, pues podrían ser una nueva arma de Washington para asegurar sus intereses en el extranjero".

Además, se discute si la tecnología de las campañas puede ser transferida de un contexto nacional a otro y de un sistema político a otro distinto, ya que existe la tendencia a usar practicas similares en distintos sistemas políticos. David Ayón, señala que el empleo de consultores norteamericanos "puede representar graves daños particularmente cuando los votantes asumen acríticamente las imágenes y no registran los mensajes. Respecto al resultado de haber empleado los asesores contratados para las precampañas presidenciales de 1999, concluye el mismo especialista que "los mensajes políticos se han convertido en lemas pegajosos pero superficiales y muy notoriamente vulgares".

Por su parte, Gutiérrez Canet advierte que: "ellos se venden a sí mismos como venden a cualquiera. Para ellos no importan el programa, el contenido, las ideas, la patria. Son unos condotieros de Washington que invaden la escena política mexicana con su peculiar estilo americano... (Los condottieri fueron jefes de bandas de mercenarios que mediante la condotta o contrato servían al mejor postor en la Italia medieval y renacentista)...Lo que importa es la frase pegajosa, el juego de palabras, la vulgaridad y el golpe bajo. Todo se vale con tal de obtener votos. A como de lugar". Asimismo, se pregunta: "Si nuestros egregios líderes no dudaron en acudir a expertos extranjeros para alcanzar la victoria en la próxima contienda ¿qué harán cuando asuman el poder?"

Todos estos problemas tendrán que irse abordando en la medida que las campañas se profesionalicen en México.

Es de esperarse que la democratización del país y la mayor competencia en las elecciones hagan prosperar, como en su momento sucedió en Estados Unidos, la profesión de consultor político en México. A nivel internacional, con la "tercera ola" democratizadora mundial, es previsible que la consultoría política continúe creciendo como un campo cada vez más especializado en áreas de la campaña, en regiones geográficas y en tecnologías de información cada vez más complejas.