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ÉTICA POLÍTICA

'La ética se refiere a la conducta humana desde la perspectiva de la moral; ¿cuáles fines debe perseguir y qué medios usar para lograrlos? Se trata que los actos humanos conduzcan al bien y a la virtud. Sin embargo, la noción de lo bueno y de lo malo cambia con el tiempo e inclusive varía entre los diversos estratos que integran una sociedad, de ahí que "la ética se defina como un conjunto de valores comunitarios, aceptados como buenos por un grupo dado en un tiempo determinado "(Borja)


Todas las ideología y las acciones políticas tienen una ética en la medida que implican ideas acerca de lo bueno y lo malo: ¿a favor de quién se gobierna? ¿quién debe mandar? ¿cuáles son los medios válidos de llegar al poder? ¿cómo se debe acceder a los bienes y distribuir los mismos? Son ejemplos de cuestiones que necesariamente implican consideraciones éticas.


Concluye Borja: "Si hay una acción humana que, por su trascendencia social, debe estar rigurosamente sometida a la ética, ésa es la política."


Max Weber (La Política como Vocación) reflexionó ampliamente acerca de la ética de los políticos : "Tenemos que ver con claridad que toda acción éticamente orientada puede ajustarse a las dos máximas fundamentalmente distintas entre sí e irremediablemente opuestas: puede orientarse conforme a la ética de la convicción o conforme a la ética de la responsabilidad.... Cuando las consecuencias de una acción realizada conforme a una ética de convicción son malas, quien la ejecutó no se siente responsable de ellas....Quien actúa conforme a una ética de la responsabilidad, por el contrario, toma en cuenta todos los defectos del hombre medio. ..Quien quiera en general hacer política y, sobre todo, quien quiera hacer política como profesión, ha de tener conciencia de estas paradojas éticas y de su responsabilidad por lo que él mismo, bajo su presión, puede llegar a ser. Repito que quien hace política pacta con los poderes diabólicos que acechan en torno de todo poder...Quien busca la salvación de su alma y la de los demás, que no la busque por el camino de la política, cuyas tareas, que son distintas, sólo pueden ser cumplidas mediante la fuerza... Todo aquello que se persigue a través de la acción política, que se sirve de medios violentos y opera con arreglo a la ética de la responsabilidad, pone en peligro la salvación del alma... Desde este punto de vista, la ética de la responsabilidad y la ética de la convicción no son términos absolutamente opuestos, sino elementos complementarios que han de concurrir para formar al hombre auténtico, al hombre que puede tener vocación política." Según Victoria Camps, para afincar la democracia en el largo plazo se requieren tres virtudes públicas indispensables: responsabilidad, tolerancia y solidaridad. No son condiciones, ni mucho menos requisitos para que ese régimen pueda existir, sino valores necesarios para que la democracia no se pierda entre los procedimientos electorales y las ambiciones políticas. Las elecciones ponen a prueba la ética de todos aquellos que participan en las mismas como candidatos, campañistas, consultores políticos, periodistas, reporteros, comunicadores, concesionarios y propietarios de medios masivos, funcionarios gubernamentales y electorales, dirigentes de partidos y de grupos de interés, líderes de organizaciones sociales, etc. y desde luego, ciudadanos que votan o dejan de acudir a las urnas. Todos ellos debieran tener conciencia de las implicaciones éticas de su comportamiento durante las elecciones.
Según Silié Gatón, la ética electoral es "un sentimiento de moralidad puesto de manifiesto por el individuo en los actos relacionados con las elecciones como esfera de valor en la vida social y política...la normativa ética es la exhortación para que cada persona haga regir sus conducta en armonía con las normas morales durante el proceso destinado a la práctica electoral, dentro de la libertad, la justicia y la paz....a conducirse sin fraude y sin engaño...a asumir una conducta honorable". Continúa: "la ética electoral es un deber cumplirla por el propio bien general...es la actitud mental de las personas convencidas de que las elecciones son buenas por ser justas en razón de su forma equitativa para voluntaria y colectivamente seleccionar a los gobernantes....un proceder reflexivo, moral y responsable de los individuos que actúan en materia electoral..".

Asimismo, la ética electoral es la misma que la ética de la democracia. El voto es su valor más preciado y hay que cuidar su libre expresión; asimismo, el uso de la razón y no de la violencia es la norma fundamental de todo proceso electoral. Si en la democracia, todos mandan y todos obedecen, en las elecciones se trata de que todos participen, que nadie sea excluido, que cada uno tenga libertad para elegir cualquier opción y que su voto tenga igual valor a de los otros; que haya respeto y tolerancia para la disidencia y el consenso; que existan oportunidades equitativas reales de competencia; que se acepte el resultado de la elección si ha sido legal y justa; que se deje a quienes ganaron gobernar y se permita a quienes perdieron sobrevivir.

Ante las enormes posibilidades de la manipulación, que hoy como nunca hacen posible convertir el dinero en poder electoral, la ética en las elecciones debe tener como propósito fundamental respetar y hacer respetar la libre manifestación de la voluntad popular, de modo que triunfe la realidad sobre la imagen, la democracia sobre la demagogia, la razón sobre la pasión, la verdad sobre el sofisma y se reafirme la ética de la convicción y de la responsabilidad en todos los ciudadanos.